
Feedspot: un lector de RSS simple y rápido
Google Reader murió en 2013, pero los lectores de RSS no. Qué ofrece Feedspot hoy, cuánto cuesta, por qué un lector de feeds sigue teniendo sentido y cómo empezar a usarlo.

Miguel Euraque
Google Reader murió en 2013 y, contra lo que muchos anunciaron, los lectores de RSS no murieron con él. Aquel apagón dejó a millones de usuarios buscando dónde seguir sus sitios favoritos, y entre las aplicaciones que intentaban ocupar ese vacío apareció Feedspot, un lector de feeds que entonces estaba en versión beta y pedía una invitación para probarlo.
Más de una década después, Feedspot sigue activo, ya sin invitaciones ni betas, con aplicación para el teléfono y con planes gratuitos y de pago. En este artículo te cuento qué ofrece hoy, cuánto cuesta y por qué un lector de RSS sigue teniendo sentido en una época dominada por las redes sociales.
Tabla de contenidos
- La historia detrás de Feedspot
- Qué ofrece Feedspot hoy
- Por qué un lector de RSS sigue teniendo sentido
- Cómo empezar con tu lector de RSS
- La lectura que tú eliges
La historia detrás de Feedspot
Cuando escribí por primera vez sobre Feedspot, en junio de 2013, la aplicación estaba en plena carrera por heredar a Google Reader, que Google había anunciado que apagaría el 1 de julio de ese año. Feedspot ofrecía entonces un entorno simple y rápido, con carpetas y etiquetas para organizar los canales, y la posibilidad de enviar los artículos favoritos a redes sociales como Facebook y Twitter o a servicios como Pocket, Buffer, Readability y Evernote. Para probarla había que solicitar una invitación desde su sitio web.
Lo que no se sabía en ese momento es que Feedspot sobreviviría y crecería. Doce años después, sigue siendo un lector de feeds maduro, sin necesidad de invitación, y ha ampliado su oferta hasta convertirse en una pequeña suite de herramientas en torno al RSS: lector, widgets para mostrar feeds en un sitio web y otros servicios para quienes trabajan con contenido.
Qué ofrece Feedspot hoy
Feedspot permite reunir en un solo lugar lo que antes requería visitar sitio por sitio: blogs, sitios de noticias, revistas, podcasts y canales de YouTube, todos con la misma tecnología de RSS. Las funciones que lo hicieron útil en 2013 siguen presentes y mejoradas:
- Carpetas y etiquetas para organizar tus fuentes por tema: devocionales, ministerio, educación, noticias, lo que tú decidas.
- Envío de artículos a redes sociales y a servicios de lectura posterior, para compartir o guardar lo que te interesa.
- Aplicación para iOS y Android, además de la versión web, para leer en el teléfono o en el computador.
- Widgets de RSS, que permiten mostrar los últimos artículos de un sitio dentro de otra página web.
En cuanto a precios, Feedspot ofrece un plan gratuito con límites de fuentes y un plan de pago con más funciones. El plan Pro cuesta 7,99 dólares al mes o 79,99 al año según la tienda de aplicaciones, aunque los precios han variado entre la página web y la app; lo prudente es revisar la página de precios oficial antes de decidir.
Por qué un lector de RSS sigue teniendo sentido
En una época donde las redes sociales deciden qué ves, un lector de RSS es un acto de decisión propia: tú eliges las fuentes, tú decides el orden y nadie te interpone un algoritmo entre tú y lo que quieres leer. No hay publicidad intercalada en tu lista, no hay videos que se autoejecutan, no hay notificaciones que te arrastran a un «infinite scroll».
Para un líder, esa diferencia es más valiosa de lo que parece. La formación personal, lectura devocional, artículos de ministerio, noticias confiables, compite con un torrente de estímulos diseñados para retenerte. El RSS devuelve el control: revisas tus fuentes en un momento del día, lees lo que elegiste y cierras. Es lectura con intención, no con arrastre.
Además, el RSS es un estándar abierto que no depende de una sola empresa. Google Reader murió y los lectores siguieron, porque el formato no era de Google: era de todos. Esa es la razón más profunda por la que el RSS no ha desaparecido y por la que vale la pena aprender a usarlo.
Cómo empezar con tu lector de RSS
Empezar es más simple de lo que parece, y el primer paso vale por todos los demás:
- Crea una cuenta en Feedspot o en el lector que prefieras. La versión gratuita es suficiente para empezar.
- Añade los sitios que ya visitas. No necesitas descubrir nada nuevo: los blogs de ministerio, las páginas de devocionales y los sitios de noticias que ya consultas a mano pueden entrar a tu lista con una búsqueda o con su dirección.
- Organiza por carpetas. Devocionales, ministerio, educación, familia: diez minutos de orden inicial te ahorran semanas de confusión.
- Fija un momento del día. El RSS funciona mejor como rutina: diez minutos por la mañana o al mediodía, y listo. No es otra red para revisar a cada rato; es una herramienta para leer con calma.
- Exporta tu lista de vez en cuando. Los lectores permiten guardar tus suscripciones en un archivo OPML, que sirve para llevarlas a cualquier otro lector si algún día cambias de aplicación. Es la libertad que el RSS garantiza.
La lectura que tú eliges
La historia de Feedspot es la historia del RSS en miniatura: una herramienta sencilla que sobrevivió al apagón de Google Reader porque resolvía una necesidad real, leer lo que eliges, sin intermediarios, y creció cuando otros la dieron por muerta. Más de una década después, esa necesidad no ha desaparecido: quizá es más urgente que nunca.
Te animo a probarlo esta semana: añade a tu lector los tres blogs de ministerio o formación que más te gusten y dedícales una sola lectura tranquila, sin prisa y sin interrupciones. Es un experimento pequeño, pero te dirá si la lectura con intención es para ti. En un mundo que compite por tu atención, elegir tus propias fuentes es un pequeño acto de libertad que bien vale la pena recuperar.
¿Y tú? ¿Usas algún lector de RSS o abandonaste la idea cuando murió Google Reader? Cuéntame en los comentarios qué te gustaría volver a leer con calma.
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