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Transferencia directa de archivos entre dos computadoras sin pasar por la nube, con la opción de ShareDrop y Snapdrop

Compartir archivos sin subirlos a la nube: alternativas a Sendoid

Sendoid cerró hace años, pero su idea sigue viva: compartir archivos de forma directa entre dispositivos, sin subirlos a la nube. Te explico cómo funciona la transferencia P2P con ShareDrop y Snapdrop y cuándo te conviene usarla.

Miguel Euraque

Miguel Euraque

26/10/2010
8 min

El video del campamento pesa dos gigabytes y la barra de carga avanza en cámara lenta. La opción de siempre es subir el archivo a la nube, esperar a que termine, compartir el enlace y esperar otra vez a que la otra persona lo descargue. Con internet lento, ese recorrido puede tomar más tiempo que la misma actividad que grabaste.

Existe una vía más corta: la transferencia directa entre dispositivos, también llamada P2P. En lugar de que el archivo haga un viaje de ida a un servidor y de vuelta, viaja de tu computadora a la de la otra persona. Compartir archivos sin subirlos a la nube es posible hoy con herramientas web como ShareDrop y Snapdrop, que funcionan en el navegador, sin instalar nada y sin límite de tamaño de archivo. En este artículo te cuento cómo funcionan, cómo usarlas paso a paso y cuándo conviene elegirlas sobre los servicios de almacenamiento.

Tabla de contenidos

Qué pasó con Sendoid y por qué no lo encontrarás

Este artículo nació en 2011 hablando de Sendoid, una aplicación web que permitía compartir archivos de todo tipo usando redes P2P. Su promesa era atractiva: elegías un archivo, obtenías una dirección y la otra persona descargaba directamente desde tu computadora.

El servicio cerró hace más de una década. La empresa detrás de Sendoid fue adquirida por Facebook en 2012 y sus productos se apagaron poco después. Si buscas Sendoid hoy, no lo encontrarás, y eso no es una mala noticia: la idea que lo hizo interesante, compartir archivos de forma directa sin pasar por un servidor, quedó disponible en herramientas más modernas y que siguen funcionando.

Cuando un servicio de este tipo desaparece, lo que conviene no es buscar un clon exacto, sino entender qué problema resolvía y qué herramienta actual lo resuelve igual o mejor. En el caso de Sendoid, ese problema era la velocidad: no subir el archivo a ningún lado, solo conectarte con la otra persona.

Cómo funciona la transferencia directa de archivos

La transferencia directa se apoya en una tecnología llamada WebRTC, que los navegadores modernos incorporan sin que tengas que instalar nada. Cuando tú y la otra persona abren la misma página, los dos navegadores negocian una conexión entre sí y el archivo fluye de un dispositivo al otro.

Eso tiene tres consecuencias prácticas que conviene entender:

  • El archivo no se almacena en ningún servidor intermedio. No queda copiado en la nube ni en el equipo de un tercero: va de una computadora a la otra. Si el contenido es sensible o simplemente no quieres que queden copias dando vueltas, eso te da tranquilidad.
  • El tamaño no es un problema. Como no hay espacio de almacenamiento de por medio, puedes enviar archivos de cientos de megabytes o varios gigabytes sin pagar por capacidad. El límite real es tu conexión, no el servicio.
  • La velocidad depende de ambos. La transferencia va tan rápido como lo permita el enlace más lento de los dos. Si uno de los dos tiene internet lento, el envío será lento, y eso no lo cambia ninguna herramienta.

La contrapartida es igual de importante: los dos dispositivos deben estar encendidos y con la página abierta durante toda la transferencia. Si cierras el navegador o se corta la conexión, el envío se interrumpe. Es el precio de no usar un servidor como intermediario.

ShareDrop, paso a paso

ShareDrop es una aplicación web gratuita y de código abierto que lleva años funcionando. Para usarla no necesitas crear una cuenta ni descargar programas: solo abres su sitio en los dos dispositivos.

El proceso completo es este:

  1. Entra a sharedrop.io desde tu computadora y desde la computadora o el teléfono de la otra persona. La página detecta automáticamente los dispositivos que están en la misma red y los muestra como círculos con iniciales.
  2. Arrastra el archivo sobre el círculo de la otra persona, o haz clic en su círculo y elige el archivo desde tu equipo.
  3. La otra persona recibe un aviso y debe aceptar la transferencia. A partir de ahí, el archivo viaja directamente de tu dispositivo al suyo.

Si los dos están en la misma red wifi, la transferencia ni siquiera sale de esa red: es la vía más rápida posible para mover archivos pesados entre computadoras de la iglesia, de la oficina o de tu casa.

Cuando el archivo llega, el receptor lo guarda donde prefiera, y no queda ninguna copia en servidores del servicio. Para compartir entre dispositivos que están en redes distintas, ShareDrop también permite crear una sala con un enlace, aunque ahí la conexión depende de que ambos estén conectados al mismo tiempo.

Snapdrop: la misma idea, otra interfaz

Snapdrop es la alternativa más conocida a ShareDrop y funciona con la misma lógica: abres snapdrop.net en los dos dispositivos, ves quién está en la red y envías el archivo con un par de clics. Su diseño recuerda a AirDrop, la función de Apple, pero funciona entre cualquier combinación de equipos: Windows, Mac, Linux, Android e iOS.

La experiencia es casi idéntica a ShareDrop:

  • Abre la página en ambos dispositivos.
  • Toca el dispositivo que aparece en pantalla.
  • Elige el archivo y acepta la transferencia desde el otro lado.

Snapdrop fue adquirida en los últimos años por la plataforma de intercambio LimeWire, que mantiene el servicio y añadió funciones como encriptación de extremo a extremo y transferencias entre redes distintas. El plan gratuito sigue siendo suficiente para el uso que la mayoría de los equipos ministeriales necesita: mover fotos, documentos, videos y materiales entre dispositivos sin depender del correo.

Cuándo conviene la transferencia directa y cuándo no

La transferencia directa no reemplaza a los servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox o Google Drive: cumple otra función. La nube es para guardar y tener archivos disponibles en cualquier momento; la transferencia directa es para enviar, cuando los dos están disponibles.

Conviene usarla cuando:

  • El archivo es muy pesado y el correo lo rechaza o la nube tarda demasiado en subirlo.
  • Quieres privacidad: el archivo no queda copiado en servidores ajenos.
  • Estás en la misma red que la otra persona, donde la velocidad es máxima.
  • No quieres crear cuentas en otro servicio solo para un envío puntual.

No conviene cuando:

  • La otra persona no está disponible en ese momento; la transferencia necesita a ambos conectados.
  • Tienes que compartir algo con muchas personas y en horarios distintos; para eso sigue siendo mejor un enlace en la nube.
  • Tu conexión es muy inestable: una caída interrumpe el envío y hay que empezar de nuevo.

Para el material del ministerio juvenil, el patrón más práctico es combinarlas: el video pesado del campamento se envía directo entre los responsables, mientras que los archivos que todo el grupo necesita consultar en cualquier momento viven en la nube.

Preguntas frecuentes sobre compartir archivos P2P

¿Es seguro compartir archivos por ShareDrop o Snapdrop?

La conexión se establece directamente entre los dos dispositivos y, en el caso de Snapdrop, con encriptación de extremo a extremo. No quedan copias en servidores. Aun así, la regla general sigue aplicando: comparte archivos solo con personas de confianza y no aceptes transferencias de desconocidos, igual que no abrirías un archivo extraño que te llega por correo.

¿Tienen límite de tamaño de archivo?

En la práctica, el límite lo pone tu conexión, no el servicio. Puedes enviar archivos muy pesados, pero una transferencia de varios gigabytes exige que ambos mantengan la página abierta y la conexión estable durante todo el envío.

¿Funcionan en el teléfono?

Sí. Como son aplicaciones web, funcionan en cualquier navegador moderno de computadora o celular. Para enviar fotos del celular a la computadora sin cables, son una de las opciones más directas que existen.

Veredicto: la transferencia directa tiene un precio: conexión

Sendoid fue una buena idea adelantada a su tiempo, y su desaparición no dejó un vacío: ShareDrop y Snapdrop hacen hoy lo mismo, gratis y desde el navegador. Para quien comparte archivos pesados con colaboradores, la transferencia directa es la diferencia entre esperar veinte minutos a que algo se suba y enviarlo en uno o dos.

El precio de esa velocidad es claro: ambos tienen que estar conectados. Si eso es aceptable para tu caso, vale la pena probarlo en el próximo envío grande que tengas, ya sea el video de la actividad, la presentación de fotos o el material que le toca revisar a otro líder. Abre la página, arrastra el archivo y comprueba por ti mismo lo rápido que viaja cuando no tiene que pasar por ningún lado.

Temas:#compartir-archivos#p2p#sendoid#sharedrop#snapdrop#transferencia-directa

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