ChatGPT: ¿Qué es?, y ¿Por qué puede ser una revolución?

La inteligencia artificial (IA) es una de las áreas más innovadoras y prometedoras de la ciencia y la tecnología. Cada día se desarrollan nuevos sistemas y aplicaciones que nos sorprenden por su capacidad para imitar, e incluso superar, algunas de las habilidades humanas.

ChatGPT que es y por qué es una revolución
El encabezado de este artículo lo hemos creado con Canva Pro.

Uno de estos sistemas es ChatGPT, un chatbot que puede conversar con fluidez, responder preguntas, generar contenidos escritos y hasta dar consejos personales.

Pero ¿Qué es exactamente ChatGPT? ¿Cómo funciona? ¿Qué podemos hacer con él? ¿Qué riesgos y desafíos plantea? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta revolucionaria IA.

¿Qué es ChatGPT?

El ChatGPT es un sistema de chat operado por una IA, concretamente por el modelo de lenguaje GPT-3 desarrollado por la compañía OpenAI. Para quien no hayan oído hablar de GPT-3 significa Generative Pre-trained Transformer 3; es decir, un transformador generativo preentrenado con una cantidad extraordinaria de paquetes.

Un transformador es un tipo de red neuronal artificial que procesa el lenguaje natural, es decir, el lenguaje que usamos los humanos para comunicarnos. Y con ello es capaz de crear texto nuevo a partir de un texto de entrada (también conocido como prompt).

Siguiendo estas reglas gramaticales y el estilo del lenguaje. La IA tiene la capacidad de simular un conocimiento general y adaptarse a diferentes tipos de tareas. En las cuales presenta un dominio interesante.

¿Por qué ChatGPT parece humano?

Como ya hemos hablado, ChatGPT es una aplicación específica de GPT-3 que se especializa en el diálogo, es decir, en mantener conversaciones con los usuarios. Por lo que puede responder a una variedad de preguntas de una manera que nos da la impresión de estar hablando con otra persona.

Sin embargo, continúa siendo un modelo de inteligencia artificial muy avanzado. Que aunque puede realizar tareas por escrito, conversar con fluidez e incluso dar consejos sobre problemas personales. Todavía experimentos problemas como sesgos en algunas respuestas que son el resultado de no llegar a comprender la pregunta en cuestión o su contexto.

¿Cómo funciona ChatGPT?

ChatGPT funciona empleando la información obtenida gracias a la aplicación de técnicas de aprendizaje automático y procesamiento del lenguaje natural. Esta IA ha sido entrenada para analizar y comprender grandes cantidades de texto. Por lo que ahora emplea ese conocimiento para ofrecer respuestas coherentes en diferentes contextos. 

Además, la inteligencia artificial utiliza un sistema de atención, que le permite enfocarse en las partes más relevantes del texto de entrada y del texto generado, para crear una respuesta adecuada al usuario.

Por lo que se sabe, ChatGPT obtiene la información de los textos publicados en Internet, desde artículos de noticias, pasando por enciclopedias, libros, páginas web y otros documentos. Sin embargo, es importante aclarar que su entrenamiento ha llegado hasta el año 2021. Lo que hace difícil que pueda responder a temas de actualidad.

Desde luego, Openai quien es la creadora de GPT-3, ha procurado entrenar su modelo de inteligencia artificial con información veraz. Pero es una buena práctica que cada usuario procure verificar por su cuenta las respuestas que el chatbot le brinda. Pues se puede dar el caso de que la información esté desactualizada o sea inexacta.

¿Para qué podemos utilizar ChatGPT?

Este potente chatbot de IA tiene múltiples aplicaciones potenciales en diversos ámbitos. Por lo que a continuación paso a mencionar solo algunos de ellos:

Educación.

ChatGPT puede ser una herramienta útil para el aprendizaje y la enseñanza de diferentes materias, idiomas o habilidades. Puede actuar como un tutor virtual que responde las dudas de los estudiantes, les proporciona feedback o les plantea ejercicios. También puede ser un asistente para los profesores que les ayuda a preparar materiales didácticos o a evaluar el nivel de los alumnos.

Entretenimiento.

La inteligencia artificial puede ser una fuente de diversión y creatividad para los usuarios que quieran pasar un rato agradable conversando con una IA o generando contenidos originales. Puede escribir historias, poemas, canciones o chistes sobre cualquier tema o estilo que se le indique. También puede crear personajes ficticios o imitar a celebridades, y mantener diálogos con ellos.

Negocios.

Puede ser un aliado para las empresas que quieran mejorar su comunicación con los clientes o los empleados. Puede ofrecer un servicio de atención al cliente personalizado y eficiente, que resuelve las consultas o las quejas de los usuarios. También puede generar informes, presentaciones o correos electrónicos profesionales, que ahorran tiempo y recursos a los trabajadores.

Salud.

ChatGPT puede ser un apoyo para la salud mental y el bienestar de las personas que necesiten una escucha activa o un consejo. Puede actuar como un terapeuta virtual que ofrece una conversación empática y comprensiva, que ayuda a expresar y gestionar las emociones. También puede proporcionar información útil sobre hábitos saludables o recursos disponibles.

Sin embargo, es importante aclara que cada uno de estos campos viene a ser más un asistente personal que alguien que reemplace por completo el apoyo de un profesional.

Aunque de la forma en como avanza la tecnología, puede que de aquí a un par de años las cosas ya no sean así. Pues llegará un punto en donde las tecnologías de inteligencia artificial general estarán masificadas en los diferentes campos de la sociedad. Pero aclaro que esto es solo mi percepción.

¿Qué riesgos y desafíos plantea ChatGPT?

Como ya hemos venido comentado, el modelo GPT-3 es una IA impresionante, pero no perfecta. Sobre todo porque ha sido diseñada por humanos (seres imperfectos). Esto hace que tenga limitaciones, errores y carencias que pueden afectar su funcionamiento y su impacto social.

Por supuesto, no quiero que se me malentienda con esto. Pues considero que las personas que están en el campo de la inteligencia artificial son muy capaces y preparadas. Sin embargo, parte de la inteligencia humana viene de equivocarse y aprender. Lo cual aplica también al desarrollo de la inteligencia artificial.

De allí que algunos de los riesgos y desafíos a los que debemos prestar atención son los siguientes:

  • Calidad: puede generar textos coherentes y convincentes, pero no siempre son correctos o veraces. La IA puede cometer errores gramaticales, ortográficos o de puntuación, o confundir hechos, nombres o datos. También puede generar información falsa o engañosa, que contradice la realidad o la evidencia científica. Esto puede deberse a que la IA no tiene un conocimiento profundo del tema, o a que se basa en fuentes poco fiables o sesgadas.
  • Ética: otro riesgo es que la inteligencia artificial también puede generar textos que violan los principios éticos o los derechos humanos. Siendo así que puede producir contenido ofensivo, discriminatorio o violento, que atenta contra la dignidad o la integridad de las personas o los grupos sociales. Algo a lo que los gobiernos deben prestar vital atención. Por otro lado, puede producir contenido plagiado, que infringe los derechos de autor o la propiedad intelectual. Siendo todo esto el resultado de que la IA todavía no dispone de algún tipo de conciencia.
  • Seguridad: lastimosamente la IA puede generar (sin ser consciente de ello) textos que amenazan la seguridad digital o la democracia. Además de producir contenido fraudulento, que suplanta la identidad o la voz de otras personas o entidades, con fines ilícitos o perjudiciales. Sumado a esto, puede generar contenido manipulador, que influye en la opinión pública o en el comportamiento de los votantes, con fines políticos o ideológicos. Esto puede deberse a que la IA no tiene una responsabilidad legal, o a que se le usa con una intención malintencionada.

¿Cómo podemos emplear ChatGPT de forma responsable?

Podríamos decir que ChatGPT es una IA poderosa, pero también peligrosa. Por eso, es necesario usarla de forma responsable y crítica, siguiendo algunas recomendaciones:

Verificar la información: Antes de confiar en el contenido generado por ChatGPT, hay que verificar su calidad y su veracidad. Hay que revisar si el texto tiene errores, contradicciones o inconsistencias, y si el mismo se ajusta al propósito y al contexto de la comunicación. También hay que contrastar si el texto coincide con otras fuentes fiables y actualizadas, y si respeta las normas éticas y legales.

Citar fuentes: Al usar el contenido generado por ChatGPT para fines académicos, profesionales o personales, hay que citar su procedencia y su autoría. Hay que indicar claramente que el texto ha sido creado por una IA, mencionar el nombre del sistema y la fecha de generación. Además, hay que respetar los derechos de autor o la propiedad intelectual de los textos originales en los que se basa la IA.

Reportar errores: Cuando se detecta un problema o una anomalía en el contenido generado por el chatbot, hay que reportarlo a los desarrolladores del sistema y a las autoridades competentes. Aquí estaríamos hablando de errores graves, falsedades, ofensas o amenazas que se puedan encontrar en el texto. Por cierto, también hay que denunciar los usos indebidos o ilegales del sistema por parte de terceros.

Conclusión sobre el uso de ChatGPT.

Este chatbot es sin lugar a dudas una IA fascinante, que nos muestra el potencial y el desafío de la inteligencia artificial aplicada al lenguaje. Es un sistema capaz de conversar con fluidez, responder preguntas, generar contenidos escritos y hasta dar consejos personales.

La revolución de chatGPT y la inteligencia artificial

Sin embargo, también tiene limitaciones, errores y carencias que pueden afectar a su funcionamiento y a su impacto social. Por eso, es necesario usarlo de forma responsable y crítica, verificando su calidad y su veracidad, citando su procedencia y su autoría, y reportando sus problemas o anomalías.

Una aclaración final sería: ChatGPT es una herramienta útil y divertida, pero no debemos olvidar que no es un humano, sino una máquina. No tiene conciencia, ni emociones, ni valores. No puede sustituir la comunicación o la creatividad humanas, sino complementarlas o inspirarlas. Es una IA impresionante, pero también peligrosa. Por lo que depende de nosotros aprovechar sus beneficios y evitar sus riesgos.

Realmente espero por ver cómo avanza esta tecnología en los próximos años. Pues de momento veo un panorama prometedor para la inteligencia artificial dentro del campo educativo y laboral.