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Cartel publicitario para la iglesia

¡Ayúdenme! Soy publicista de la iglesia… y ahora ¿qué hago?

Consejos prácticos para quienes hacen publicidad en la iglesia: planificar, pedir ayuda, escribir antes, revisar y trabajar con lo que tienes.

Miguel Euraque

Miguel Euraque

10/08/2009
7 min

Publicista en la iglesia. Había sido un día lleno de actividades, y me encontraba cerca de la medianoche con una edición de video por terminar y mucho sueño encima. Debía terminar ese video anuncio, pues se presentaría al día siguiente en los dos servicios de la iglesia.

Comencé a trabajar, y debo decir que fue una lucha entre teclear, escuchar y tratar de no dormirme. Todo por pensar que tendría el tiempo suficiente para terminar este anuncio; la verdad es que me llevaría más tiempo del que había programado.

Por fin logré terminarlo como a eso de la una o dos de la madrugada. Y mientras mi computadora se apagaba, me di media vuelta y caí desplomado, completamente dormido, en mi cama.

Pasaron las horas, y ahora me encontraba en el primer servicio de la iglesia esperando que mi anuncio fuera presentado. Comienza el video y todo iba bien, cuando de repente salió el primer error ortográfico. Me quedé pasmado, pensando: ¿cómo se me pasó eso? Si lo revisé varias veces para chequear que todo estuviera bien.

Para sorpresa mía, no fue el único: hubo otro y otro y otro. Se imaginarán la cara que tenía en ese momento. No podía creer que no hubiera visto esos errores en mi revisión final.

Para cuando el culto terminó, ya más de una persona había comentado sobre mis horrores (je, perdón: errores) ortográficos, y sinceramente no me sentí nada bien ese día. Después pude reeditar el video para corregirlos, pero pienso que estas equivocaciones bien las pude haber evitado.

Si tú también trabajas en el área de publicidad del ministerio juvenil, o de tu iglesia, esta historia probablemente te suena familiar. La respuesta corta a la pregunta del título es esta: se hace con organización, revisión y trabajo en equipo. Por eso hoy quiero compartir contigo algunos consejos prácticos para que no pases por lo mismo.

Tabla de contenidos

¿Qué hace un publicista de la iglesia?

El publicista de la iglesia es la persona que comunica lo que va a pasar: los anuncios que se proyectan en los servicios, los afiches para la entrada, los videos para redes sociales, las invitaciones para un evento especial. Su trabajo no es vender un producto, sino invitar a las personas, de la congregación y de fuera, a ser parte de algo que vale la pena.

La diferencia con la publicidad común es importante: aquí el anuncio es una forma de servicio. La primera impresión que alguien tiene de tu iglesia puede ser justamente ese video o ese afiche que hiciste. Por eso la calidad no es un lujo: es una forma de cuidar el mensaje que anuncias. Y la buena noticia es que calidad no significa equipo costoso ni años de estudio: significa orden, atención al detalle y constancia.

Consejos para el publicista de la iglesia

Los consejos prácticos que debes tener en cuenta al trabajar en el área de publicidad dentro de la iglesia:

Planifica bien tu tiempo

Si vas a realizar un anuncio, es muy importante que tomes en cuenta la cantidad de tiempo que te llevará. Por ejemplo, yo he notado que un buen anuncio de video de un minuto me lleva un promedio de cinco a seis horas de trabajo.

Entonces, antes de empezar, mide cuánto tiempo necesitas y distribúyelo en dos o tres días o noches de trabajo, en lugar de dejarlo todo para una sola sesión en la que terminarás con sueño y sin capacidad de revisar bien. Dividir el trabajo también te permite descansar entre etapas y volver con la mente fresca.

Un consejo práctico: suma un margen extra al tiempo que calculaste. Casi siempre las cosas tardan más de lo previsto, y ese margen es lo que te salva de terminar a la medianoche con los ojos a medio cerrar.

Pídele ayuda a otros

Pedir ayuda a una o más personas es más importante de lo que parece. He notado que, luego de trabajar dos o tres horas seguidas en un anuncio, si uno se equivoca, normalmente tiende a no notar el error. Los ojos se acostumbran a lo que ven.

Por eso, si cuentas con alguien más que pueda revisar tu trabajo, esa persona probablemente encontrará el error que tú no has visto, y podrás corregirlo a tiempo. Además, quien no ha visto tu anuncio antes lo mira con ojos nuevos: puede decirte si el mensaje se entiende, si el ritmo es adecuado y si hay algo que confunde. Ese par de ojos extra vale oro.

Escribe todo antes en una hoja de papel

Escribir tu anuncio en una hoja de papel antes de comenzar a realizarlo es una gran práctica. En el proceso de producción te servirá como una brújula: te irá recordando qué frase continúa o qué debe venir en la siguiente escena.

El guion es el plano del anuncio. Si defines antes el texto exacto, lo que se dirá, lo que aparecerá en pantalla, el orden de las escenas, después solo te toca ejecutar. Muchos errores ortográficos nacen precisamente de improvisar el texto mientras se edita, con el cansancio encima y sin un escrito de referencia.

Utiliza un editor de texto

Los errores ortográficos son un problema común en los anuncios, y tienen una explicación: los publicistas a veces trabajamos con programas de edición que no cuentan con correctores ortográficos. Si nos equivocamos, simplemente no lo notamos.

Por eso te recomiendo que primero trabajes todo el contenido textual de tu anuncio en un editor de texto como OpenOffice Writer o Microsoft Word. Estos programas marcan los errores y te permiten corregirlos antes de pasar el texto al video o al afiche. Es un paso pequeño que te ahorra una vergüenza grande, te lo aseguro por experiencia propia.

Revísalo, revísalo y revísalo

Revisar un anuncio más de una vez es importante, porque te evita presentar un mal anuncio: ya sea de audio, de video o visual, como un afiche.

Algunas formas concretas de revisar bien:

  • En momentos diferentes. Lo que no ves a la una de la madrugada, lo ves al día siguiente con la mente descansada.
  • En voz alta. Leer el texto del anuncio en voz alta te hace notar errores y frases torpes que la lectura silenciosa no revela.
  • En el dispositivo donde se presentará. Un video se ve distinto en la pantalla de la iglesia que en tu computadora; verifícalo en las condiciones reales.
  • Con otra persona. Como ya dijimos, los ojos nuevos encuentran lo que los tuyos ya no ven.

Sí, revisar varias veces toma tiempo. Pero es mucho menos tiempo del que toma reeditar un anuncio que ya se presentó con errores frente a toda la congregación.

Trabaja con lo que tienes

Este consejo lo escribo con base en lo que una vez escuché decir a un pastor aquí en Guatemala, y la verdad es un gran consejo: aprende a trabajar con lo que tienes.

Trabajar con lo que tenemos no solo nos da destreza, sino que además nos ayuda a ser más creativos. Por ejemplo: si tienes que grabar un video y no tienes una videocámara, puedes probar con tu cámara fotográfica digital en modo de video, o incluso con un teléfono que tengas a la mano. Y como este ejemplo, puede haber otros tantos. Dependerá de ti si te dejas limitar o no.

La falta de equipo rara vez es el verdadero obstáculo; el obstáculo suele ser la idea de que sin el equipo perfecto no se puede empezar. Empieza con lo que tienes, hazlo bien y mejora con el tiempo.

En resumen: publicidad para tu iglesia

Espero que estos consejos te ayuden a realizar tu trabajo de la mejor manera: entregando un resultado de calidad y teniendo el tiempo suficiente para trabajar con excelencia. El error que cometí aquella noche, presentar un anuncio con errores ortográficos por falta de planificación y revisión, se pudo evitar con tres hábitos simples: escribir el texto antes, revisarlo con calma y pedir una segunda opinión.

Recuerda que todo se basa en la buena organización. Cuanto antes comiences a organizar y programar tu trabajo, más tranquilo te sentirás cuando se acerque la fecha de entrega. Y si eres publicista de la iglesia y tienes tu propia historia o consejo, me encantaría leerlo en los comentarios: los que hacemos este trabajo sabemos que siempre hay algo nuevo que aprender.

Temas:#publicidad#ministerio-juvenil#comunicacion#diseno

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