
El ambiente histórico cultural del Nuevo Testamento
Ambiente histórico cultural del Nuevo Testamento: viviendas, educación, entretenimiento, trabajo y grupos religiosos de romanos, griegos y judíos.

Miguel Euraque
Si algo me gusta a la hora de compartir material propio es enterarme, un par de días después, de que alguno de los que me leen se ha tomado el tiempo de revisarlo y, en ocasiones, compartirlo con su iglesia, grupo de jóvenes o célula. Eso, para mí, es un gran honor. Y por eso hoy pongo a tu disposición una investigación que realicé sobre el ambiente histórico cultural del Nuevo Testamento, un trabajo que he compartido en clase y que ahora presento aquí en su forma completa.
La investigación analiza, a grandes rasgos, tres culturas: la griega, la romana y la judía. Se comparte información sobre cada una de ellas y se hacen algunos contrastes: cómo eran las casas de los judíos, los griegos y los romanos; cómo educaban cada una de estas culturas a sus niños; y algunos elementos propios de cada pueblo, la importancia del arte para los griegos, los juegos y combates para los romanos, y la religión, con sus grupos religiosos, para los judíos.
El ambiente histórico cultural del Nuevo Testamento está formado por tres culturas que convivieron y se influyeron mutuamente: la griega (el arte, la poesía, el teatro, la educación del cuerpo), la romana (el imperio, las viviendas tipo domus, los juegos y espectáculos, el trabajo) y la judía (las tiendas y casas de Israel, la educación centrada en las Escrituras y la formación del carácter, y los grupos religiosos: fariseos, saduceos, sacerdotes y ancianos). Conocer estas tres culturas, sus casas, su educación, su entretenimiento y su religión, ilumina la lectura del Nuevo Testamento: los pasajes cobran vida cuando se entiende el mundo donde fueron escritos.
Tabla de contenidos
- La vida cotidiana en tiempos del Nuevo Testamento
- Las viviendas: tres culturas, tres maneras de habitar
- La educación de los niños, adolescentes y jóvenes
- El entretenimiento: la herencia griega
- El trabajo: la ética griega
- La religión judía: los grupos religiosos
- Si eres líder: el trasfondo que da vida a la enseñanza
- Reflexiones finales sobre el Nuevo Testamento
La vida cotidiana en tiempos del Nuevo Testamento
El poeta romano Horacio decía: «Grecia, conquistada, acabó conquistando a su propio conquistador».1
Estas sabias palabras de Horacio son buena antesala para iniciar este recorrido: en este trabajo se verá que, a pesar de que Roma era el imperio más poderoso durante el tiempo en que se escribió el Nuevo Testamento, no por eso fue inmune a la influencia de la cultura griega. El mundo del Nuevo Testamento es un mundo donde estas tres culturas, griega, romana y judía, conviven, se cruzan y se influyen: la vida cotidiana de la época solo se entiende mirándolas juntas.
Las viviendas: tres culturas, tres maneras de habitar
El tipo de vivienda de romanos, griegos y judíos da una idea clara de cómo vivía cada pueblo. Sobre las casas griegas y romanas, el historiador Ian Jenkins describe un rasgo común:
«La mayoría de las casas griegas y romanas, grandes y pequeñas en la ciudad y en el campo, por razones de intimidad tanto como de seguridad, estaban construidas hacia el interior, con sus habitaciones abriéndose en torno a un patio central.»2
«Durante todo el período clásico, la mayor parte de las casas se construían de ladrillo, un material barato, manejable y fácil de fabricar. Una mampostería más sólida resultaba más costosa y difícil de trabajar, quedando reservada, normalmente, sólo para los edificios cívicos y religiosos. Los romanos hicieron un buen uso de sus característicos ladrillos cocidos no sólo para construcciones domésticas, sino también para obras públicas de gran envergadura. Sin embargo más normal, y especialmente en Grecia, era que las casas se construyeran simplemente de adobe secado al sol, reforzadas a veces con madera, sobre cimiento de piedra.»3
La casa romana: la domus
Para tener una idea de cómo era una casa romana, se puede tomar como marco de referencia la «Casa de Salustio», construida en piedra caliza a finales del siglo IV a.C. o principios del siguiente.
A este tipo de casas, Vitruvio en su tratado de arquitectura se refería como domus:
«La domus primitiva consistía en un patio central, llamado atrium, en cuyo alrededor se disponían varias habitaciones, cada una de ellas con una función específica (…) en la techumbre del atrium de la Casa de Salustio se dispuso una abertura o compluvium, un vano rectangular que, al mismo tiempo que la luz, dejaba pasar el agua de la lluvia que se deslizaba por los canalones del tejado y caía en un estanque o impluvium, desde donde pasaba, a través de una cañería, a una cisterna dispuesta en la parte de atrás de la casa donde los miembros de la familia se abastecían del agua necesaria para su consumo diario.»4
En el atrium se encontraba el altar familiar o lararium, donde se conservaban las imágenes de los dioses protectores de la casa, los lares y los penates; allí se encontraba también la caja fuerte de la familia. A él se llegaba a través de una entrada (vestibulum) y un corto pasillo que se abría tras ella. Alrededor del atrium se disponían los dormitorios y, detrás de ellos, dos alas (atae) daban acceso a dos habitaciones de mayor tamaño.
La domus tradicional satisfacía a la perfección la doble necesidad de intimidad y seguridad, aunque a veces a costa de una atmósfera interior un poco oscura.5
La casa griega
Para ilustrar las casas de los griegos se utilizan como marco de referencia las encontradas en Olynthos, una ciudad al norte de Grecia destruida por los macedonios en el año 348 a.C. En esta ciudad, sus habitantes vivían «en casas pequeñas primorosamente distribuidas en torno a un patio central, invisible desde la calle, sobre el que se abrían la mayor parte de sus habitaciones».
En Olynthos, las excavaciones indican que los griegos tenían en sus patios altares a los dioses paganos, los cuales, según ellos, brindaban protección a cada una de las áreas de sus casas.
Por su parte, en la zona rural al sur de Atenas, cerca de la actual Vari, los arqueólogos descubrieron una casa habitada por una familia campesina en torno al 350-300 a.C.6
«La casa está construida a base de ladrillos de barro sobre cimientos de piedra. El patio estaba embalsamado con lajas de piedra y el techo cubierto con tejas de cerámica. El patio tenía un pórtico orientado al Sur en donde los miembros de la familia podían trabajar o retirarse a descansar, protegidos del sol en verano y de los vientos.»7
La casa judía: tiendas y casas
En la antigua Palestina, el pueblo de Israel utilizaba dos tipos de viviendas. Por un lado estaban las tiendas de campaña, propias de los pastores nómadas o seminómadas; por otro lado estaban las casas, grandes o pequeñas, ubicadas dentro de las ciudades o pueblos.
Las tiendas nómadas «eran más grandes que las tiendas más modernas y tenían dos secciones o separaciones: frontal y posterior».8 La parte frontal era una zona pública, utilizada para el trabajo y los negocios: allí los hombres comían y recibían a familiares y amigos. La parte posterior era una zona privada, separada de la frontal por una cortina: allí vivían las mujeres, los niños y los bebés. Las tiendas «estaban hechas de pelo de cabra o de lana de oveja oscura, tejidas en tiras rectangulares».9
En cuanto a las casas judías, estas tenían habitaciones cuyo tamaño dependía de las vigas que se utilizaran para sostener el techo: si la viga era pequeña, la habitación resultaba pequeña. Algo que no cambiaba sin importar el tamaño de la casa era que las vigas se cubrían con una mezcla de arcilla y ramas tejidas, que luego se alisaban con un rodillo de piedra.
Las paredes internas se cubrían con una capa lisa de barro o yeso, y dentro de la casa se colocaban bancos de adobe o piedra que servían para sentarse o dormir. También se colocaban escalones o una escalera de madera que conducía a la azotea, utilizada en aquel entonces como sala al aire libre. La azotea, al igual que el patio, era importante dentro de las casas judías: los cuartos solían ser muy oscuros, y las familias necesitaban un lugar iluminado y con suficiente ventilación donde estar.
La educación de los niños, adolescentes y jóvenes
Grecia y Roma: un privilegio de pocos
Sobre la educación en el mundo antiguo, Jenkins anota:
«En el mundo antiguo (en este caso Roma), la escolarización resultaba un hecho mucho más fortuito que en el mundo actual, y únicamente los hijos de familias acomodadas recibían algo que pudiera considerarse como una educación completa. A los pedagogos podía contratárseles con un sueldo o elegir para ello a alguno de los esclavos de la casa. No había unas normas fijas sobre cuándo debía comenzar la instrucción escolar, pero lo más habitual, tanto en Grecia como en Roma, es que ésta comenzara en torno a los siete años de edad.»10
La educación, pues, era un privilegio: no un derecho de todos, sino una oportunidad de los que podían pagarla. Los pedagogos, contratados o esclavos de la casa, acompañaban a los niños en su formación, y el inicio escolar rondaba los siete años en ambas culturas.
La educación militar y el lugar de las mujeres
En cuanto a la educación militar: «En torno a la edad de dieciocho años todo joven ateniense se encontraba sometido a un entrenamiento militar intenso, y en Roma, durante los últimos años de la República y primeros del Imperio, el haber cumplido el servicio militar era una condición previa para desempeñar un cargo político. Sin embargo, no había ningún lugar en el que la educación se orientara de manera más dirigida hacia la guerra que en Esparta. Allí a la edad de siete años se arrebataba a los niños de sus familias y se les llevaba a vivir a unos austeros barracones en los que se encontraban sujetos a una disciplina rigurosa. Incluso siendo niños, los espartanos eran endurecidos continuamente por sus educadores».11
El contraste entre Esparta y Atenas se ve también en el lugar de las mujeres:
«Las mujeres espartanas (…) las futuras madres de los guerreros espartanos competían entre sí en pruebas atléticas. Esta era una costumbre que resultaría inconcebible en Atenas, donde las niñas se encontraban recluidas, como sus madres, y aparentemente no recibían la misma educación que los niños. A las niñas atenienses se les educaba para ser unas buenas amas de casa; y si acaso recibían una educación más esmerada, lo más habitual era que la recibieran de una de las esclavas de la casa.»12
La educación judía: la formación del carácter
El pueblo judío tenía una visión muy distinta de la educación: una planificación que abarcaba toda la vida. Conforme a la tradición misnaica, la vida del hombre judío se desarrolla así, según constataba Yehuda ben Tema (siglo II d.C.):
«A los cinco años el niño [está para el estudio de] la Biblia; a los diez, para la Misnah; a los trece [debe comenzar la observación de] los preceptos; a los quince [está para] el Talmud; a los dieciocho, para el matrimonio; a los veinte [debe aprender] un oficio; a los treinta, para el vigor; a los cuarenta, para la prudencia; a los cincuenta, para el consejo; a los sesenta, para la ancianidad; a los setenta, para las canas; a los ochenta, para la senectud; a los noventa, para andar encorvados; a los cien, es como si estuviese ya muerto y desaparecido del mundo.»13
Se puede apreciar que la planificación curricular del pueblo judío abarcaba desde una edad muy temprana hasta los dieciocho años, lapso en el cual los estudiantes aprendían sobre las Escrituras, la Misnah, los Preceptos y el Talmud. La diferencia con Grecia y Roma no es solo de contenido: es de propósito.
«La religión era el fundamento de todo el programa de estudios, pero la enseñanza que el judío recibía desde su niñez está enfocada no solamente para ilustrar su mente, sino para formar su carácter (…) La adquisición de conocimientos se producía como fruto de la conjunción de dos sedes donde se impartía la docencia: la sinagoga y la escuela, con su complemento en el hogar.»14
Algo notorio en el judaísmo es que los estudiantes pasaban «gran parte del día festivo o de los sábados en la sinagoga estudiando la Biblia y la literatura rabínica. Pero tampoco se descuidó la formación en las ciencias profanas, aun cuando ésta no fuera propiciada ni en la sinagoga ni en la escuela rabínica».15
El entretenimiento: la herencia griega
A pesar de que el imperio griego fue conquistado por el imperio romano, las artes, como la música, la poesía y el teatro, no desaparecieron: continuaron su expansión durante el tiempo en que fue escrito el Nuevo Testamento. La conquista militar no apagó la cultura que Roma misma admiraba, y de la que terminó siendo heredera.
La música y el teatro griegos
Sobre la música griega, Jenkins señala:
«En la antigua Grecia la música y la poesía estaban íntimamente relacionadas. La poesía no estaba pensada para leerla en privado, sino para ser presentada en público: a menudo las letras eran cantadas o recitadas con acompañamiento musical y algunas veces también con danzas.»16
Lastimosamente, aunque se sabe que para los griegos la música era importante, no existe ningún registro antiguo que pueda dar a los investigadores y arqueólogos una idea clara de qué sistema utilizaban los griegos para interpretar y escribir sus canciones.
El teatro, por su parte, tenía raíces religiosas:
«En la antigua Grecia el teatro formaba parte de la celebración de algunos festivales religiosos y las Dionisias, un festival que se celebraba cada primavera en honor a Dionisos Eleuterio y el más importante de cuantos tenían lugar en Atenas, con el tiempo terminó por convertirse en una competición, con premios para los ganadores; en la categoría de tragedia, por ejemplo, participaban tres poetas con cuatro obras cada uno – tres tragedias y una sátira, que era un tipo de farsa que incluía actores vestidos con trajes satíricos.»17
Los juegos romanos: de la religión al espectáculo
De la misma manera que sucedía con el teatro griego, los juegos romanos (ludi) tenían un carácter religioso:
«Los más antiguos y además los mayores, eran los Ludi Magni, que en un principio se celebraban en honor al dios Júpiter Óptimo Máximo por los generales vencedores que celebraban una victoria. Según parece estos juegos se fueron convirtiendo gradualmente en un acontecimiento anual, y desde el año 336 a.C. tenían lugar cada mes de septiembre.»18
«Tradicionalmente, los juegos incluían una gran procesión, carreras de cuadrigas, cacerías de animales y teatro. Los combates de gladiadores al principio no formaban parte de los juegos, teniendo, como podemos ver, un origen diferente. Las producciones teatrales iban desde interpretaciones romanas de obras griegas hasta otros tipos de farsa más populares. En el siglo II a.C. estaban por un lado las comedias de estilo griego de Terencio y Plauto, y por otro los llamados mimos, una mezcla romana muy particular de sátira y bufonería que gozaba de gran popularidad.»19
Las carreras de cuadrigas se convirtieron en negocios muy bien organizados: se abrieron cuadras privadas para satisfacer la demanda de caballos de carreras bien entrenados, que se alquilaban, junto con los aurigas, a los magistrados encargados de organizar los juegos. Con el tiempo surgió una enorme rivalidad entre estas cuadras; cada una tenía sus propios seguidores, que se identificaban por sus colores: los rojos, los blancos, los azules y los verdes.20 Existían diferentes clases de competiciones de cuadrigas, tiradas por dos, tres o cuatro caballos, y para dos equipos o un solo participante.21
Los espectáculos más sangrientos, o munera como eran conocidos, también fueron religiosos en su origen. Al principio se celebraban en el Circo o en el Foro. El primer anfiteatro permanente se construyó en el año 29 a.C., pero fue destruido en el gran incendio del 64 d.C., siendo reemplazado por el Coliseo, que se comenzó bajo el mandato de Vespasiano y no se terminó hasta el 80 d.C., en el tiempo del emperador Tito. Se calcula que en él cabían 45.000 personas sentadas y otras 5.000 de pie. Bajo el suelo había jaulas para los animales salvajes y un sistema de cañerías que permitía inundar la arena para los simulacros de batallas navales.22 Para los munera, los romanos no utilizaban a soldados de sus filas, sino a prisioneros de guerra y criminales condenados, los cuales, de una u otra forma, morirían.
El trabajo: la ética griega
En el mundo antiguo, los griegos «nunca tuvieron (…) respecto a la cuestión del trabajo, nada remotamente parecido a la ética protestante: el trabajo era un simple medio para conseguir un objetivo, pero nunca un fin en sí mismo, y si ese mismo fin se podía alcanzar sin necesidad de trabajar, mucho mejor».23
Para los griegos, oficios como la artesanía y el comercio eran considerados de poco valor, mientras que ser granjero era considerado un oficio respetable, de alto valor.
La religión judía: los grupos religiosos
Durante el tiempo en que fue escrito el Nuevo Testamento, el pueblo judío contaba con varios grupos religiosos: los saduceos, los sacerdotes, los ancianos y los fariseos.
Fariseos y saduceos
Sobre los fariseos y los saduceos, el Diccionario expositivo Vine explica:
«Los fariseos (φαρισαῖος) y saduceos aparecen como partidos distintos en la última mitad del siglo II a.C., aunque representan tendencias que se pueden seguir mucho más atrás en la historia del judaísmo (…) Los progenitores inmediatos de los dos partidos fueron, respectivamente, los jasideos y los helenistas; los últimos, antecesores de los saduceos, tenían la intención de eliminar la estrechez del judaísmo, y participar en las ventajas de la vida y cultura griegas. Los jasideos, una transliteración del término hebreo jasidim, esto es, los piadosos, eran un grupo de hombres celosos de la religión, que actuaban bajo la conducción de los escribas, en oposición al impío partido helenizante; se refrenaron de oponerse al legítimo sumo sacerdote incluso cuando este se puso de parte de los helenistas. Así, los helenizantes eran una secta política, en tanto que los jasideos, cuyo principio fundamental era una separación completa de los elementos no judíos, eran el partido estrictamente legal entre los judíos, y llegaron finalmente a ser el partido más popular e influyente. En su celo por la ley casi llegaron a adorarla, y su actitud se tornó meramente externa, formal y mecánica. Ponían el énfasis no en la rectitud de la acción, sino en su corrección formal. Como consecuencia, fue inevitable su oposición a Cristo; su manera de vivir y su enseñanza eran esencialmente una condenación de las suyas; de ahí sus denuncias contra ellos.»24
Los ancianos
Por su parte, los ancianos (πρεσβύτερος) eran «miembros del sanedrín, que consistían de los principales sacerdotes, ancianos y escribas, conocedores de la ley judía (p. ej., Mateo 16:21; 26:47)».25
Los sacerdotes
En cuanto a los sacerdotes (ἱερεύς), hay evidencia clara de que durante el tiempo en que fue escrito el Nuevo Testamento todavía había personas que ejercían este ministerio: referencia a los sacerdotes judíos se puede encontrar en Mateo 8:4; 12:4-5 y Lucas 1:5, donde se hace alusión a las 24 órdenes de sacerdotes señalados para el servicio en el templo, y también en Juan 1:19 y Hebreos 8:4.26
Nota sobre las fuentes: las citas de este estudio provienen de obras académicas y de referencia: Ian Jenkins, La vida cotidiana en Grecia y Roma (Madrid: Editorial AKAL, 1998); Elizabeth Fletcher, «Houses & Tents Bible Archaeology» (consultado en 2013); Esquerdo, Historia de la educación en España y América (España: Ediciones Morata, 1992); y W. E. Vine, Diccionario expositivo Vine (Colombia: Grupo Nelson, 2007).
Si eres líder: el trasfondo que da vida a la enseñanza
Como líder, pastor o maestro, el trasfondo histórico cultural del Nuevo Testamento es un tesoro para tu enseñanza, y esta monografía es un punto de partida para usarlo:
- Úsalo como material de clase. Esta investigación fue diseñada para compartirse en el aula: se puede enseñar por secciones, viviendas, educación, entretenimiento, religión, en un estudio bíblico, una escuela dominical o un taller de líderes. Cada sección es independiente y puede trabajarse en una sesión.
- Ilumina los pasajes con el contexto. Las casas de techos planos y azoteas, los patios interiores, los grupos religiosos y los espectáculos romanos no son curiosidades: son el escenario donde ocurre el Nuevo Testamento. Cuando la enseñanza muestra ese escenario, los pasajes, y los textos que la propia monografía cita, como Mateo 16:21, Lucas 1:5 o Hebreos 8:4, dejan de ser abstractos.
- Anima a tus estudiantes a profundizar. Esta es una introducción a grandes rasgos: cada tema, la domus romana, la educación espartana, los grupos judíos, invita a seguir investigando con las fuentes que el estudio cita. El estudio serio de la Biblia valora el contexto, y el contexto se estudia con cuidado, no con prisa.
- Comparte el material. Así como este trabajo se ha compartido en clase y con iglesias, tú puedes compartirlo con tu grupo: el conocimiento bíblico se multiplica cuando circula.
Reflexiones finales sobre el Nuevo Testamento
El ambiente histórico cultural del Nuevo Testamento se compone de tres culturas que convivieron y se influyeron mutuamente: la griega, con sus casas alrededor del patio, su educación, su amor por el arte, la poesía y el teatro; la romana, el imperio poderoso, con sus domus de atrium, su educación militar y sus espectáculos de cuadrigas y gladiadores; y la judía, con sus tiendas y casas de azotea, su educación centrada en las Escrituras para formar el carácter, y sus grupos religiosos: fariseos, saduceos, sacerdotes y ancianos. Grecia conquistada conquistó a su conquistador: el mundo del Nuevo Testamento es ese cruce de caminos, y conocerlo da vida a la lectura del texto.
El siguiente paso es concreto: elige una sección de esta monografía, las viviendas, la educación o los grupos religiosos, y úsala esta semana en tu estudio bíblico, tu clase o tu grupo de jóvenes: preséntala con sus contrastes, cómo era la casa del judío, del griego y del romano; cómo educaba cada cultura a sus niños, y deja que el contexto haga su trabajo. Si quieres profundizar, sigue las fuentes que el estudio cita: el contexto se estudia con cuidado, no con prisa.
Y cuéntame: ¿qué sección de la monografía te llamó más la atención, las casas, la educación o los grupos religiosos? ¿Cómo usas el contexto histórico en tu enseñanza? Comparte en los comentarios.
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