Un ministerio juvenil que sirve a sus jóvenes


Era una mañana perfecta, un sol radiante, pájaros que cantaban con su melodiosa voz, un clima fenomenal y un joven que maneja su automóvil; muy sonriente y escuchando buena música.

Todo parecía una obra maestra plasmada en un lienzo por un hábil pintor. Sin embargo, nadie se podría imaginar lo que le esperaba a este chico.

Repentinamente, una luz tintineante en el tablero del auto distrajo la atención del chico. Esta luz le indica que si no carga de gasolina su tanque en los próximos metros seguramente se quedara varado a la oía del camino esperando a que alguien llegue en su auxilio.

Literalmente, su rostro cambio de una radiante sonrisa, a una mueca que indicaba su preocupación.

Elevo su vista una vez más hacia la carretera y logro divisar que a pocos metros y a su mano derecha se encontraba una gasolinera en la cual podría cargar el tanque de su auto.

Rápidamente puso sus luces de precaución y logro salir a tiempo del camino. Se parque al lado de la bomba de gasolina y un amable hombre se le acerca y le pregunta ¿en que le puedo servir?

A lo que el joven contesto: por favor deme $5 de gasolina.

En ese instante aparecieron de la nada dos hombres muy sonrientes los cuales sin que el lo pida comienzan a limpiar los vidrios (o cristales de su auto), esto mientras otro hombre se acerca para preguntarle: ¿quiere que revise la presión de las llantas de su auto?

Viendo este cuatro el joven para sus adentros exclamo: Wow, no lo puedo cree tengo a cuatro personas atendiéndome simultáneamente… que maravilla.

Uno revisa la presión de las llantas de mi automóvil, el otro me sirve gasolina, esto mientras los otros dos limpiando los cristales de mi automóvil… definitivamente debo regresar a esta gasolinera.

Su pensamiento fue interrumpido repentinamente por otro hombre el cual aparte de darle la factura, colocó en su mano tres dulces y le despidió amablemente.

Este joven salí de la gasolinera no pudiendo cree que acaba de recibir el mejor servicio de su vida y todo esto en una gasolinera desconocida.

A cortando las distancias. Quiero que hagas un pequeño ejercicio conmigo. Y compares el servicio que el joven de la historia anterior recibió, con el servicio que los jóvenes de tu iglesia reciben los días que tu grupo de jóvenes se reúne. (por favor piensa estos por unos minutos y luego continua leyendo).

Hola, ya estas de vuelta. Bueno, probablemente espero dos posibles vivencias. La primer es de sumo gozo, pues acabas de descubrir que en tu grupo de jóvenes hacen sentir a los jóvenes especiales cuando los mismos asisten a tus actividades.

La segunda vivencia es que probablemente acabas de descubrir que en tu grupo de jóvenes no le están dando el mejor servicio a los jóvenes que los visitan.

Ahora mi intención no es que te desánimes o te confíes si tu ministerio ha estado o no ha estado haciendo las cosas bien. Es más lo que busque es que te tomes un momento para responder a la interrogante. ¿Qué podría hacer tu grupo para que los chicos y chicas se sientan bienvenidos?

Considera al menos 3 a 5 posibles repuestas y trata de poner en práctica al menos una de ella en tu próximo servicio de jóvenes.

Por supuesto, no te aseguró que tu ministerio crecerá vertiginosamente. Pero si estoy seguro que afectaras positivamente muchas vidas.

Así que animó a poner en práctica tus ideas. Y claro, a parte de eso te invitó a que tomen un momento y veas el vídeo Como ministrar en 10 minutos diarios en el cual Huberto Pérez de ministerio juvenil internacional nos da excelentes consejos para ministrar a nuestros jóvenes. Así que no te lo pierdas.

Y por favor no te vaya sin comentarme alguna de las ideas que se te han ocurrido.

Creemé tu aporte nos bendice a todos.

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